sábado, 6 de diciembre de 2008

Pasaba por estos lares...

Pues en lo que nos pasan el nuevo archivo para corregir, dejo aquí un ejempo de criterios de corrección de estilo, éste en específico es de la Universidad Autónoma del Estado de México:


CRITERIOS GENERALES PARA LA CORRECCIÓN DE ESTILO DE ARTÍCULOS Y LIBROS DE CONTENIDO CIENTÍFICO


La corrección de estilo de documentos se realiza con base en las normas internacionales de edición de todo tipo de publicaciones. Se refiere a la integración de la forma en que se presentan diversos textos en un documento.

Se debe vigilar que la corrección de estilo no modifique en ningún caso el significado del contenido.

Los criterios generales que se presentan a continuación corresponden a los errores más usuales que encontramos en los textos; sin embargo, no se deben utilizar como único soporte, ya que cada escrito presenta particularidades que requieren de una atención individual.



I. USO DEL LENGUAJE

Se refiere al uso adecuado de las palabras conforme a su estructura gramatical. Se pone especial atención en que no exista repetición innecesaria de palabras en un mismo párrafo y que a su vez éste no sea redundante.

1. Uso correcto de ciertas frases preestablecidas, por ejemplo: con base en, en relación con, de acuerdo con, con respecto a, etcétera.
2. Uso adecuado de nexos, es decir, no abusar de ellos. Ejemplo: pero, además, mas, sin embargo, asimismo, también, etcétera.
3. Se puede conservar el plural masculino en el caso de hacer referencia a ambos géneros y/o hacer la diferencia, siempre y cuando se mantenga el mismo criterio a lo largo del texto.



II. ORTOGRAFÍA

1. Uso correcto de signos de puntuación. Además de los signos más usuales (punto, coma, punto y coma, dos puntos), se considera lo siguiente: se utilizan guiones largos para una frase subordinada dentro de una principal. Eliminar comas entre sujeto y predicado.
2. Uso de acentos: cuando una palabra puede o no escribirse con acento ortográfico, se omite. Por ejemplo, periodo.
3. Cuidar el uso de acento diacrítico, por ejemplo: solo, sólo; mi, mí; de, dé; más, mas, etcétera.
4. Evitar el uso inadecuado de artículos y preposiciones.
5. Uso de mayúsculas sólo en la letra capitular de cada palabra de nombre propio, institución, evento y siglas.


III. ESTILO GENERAL

El estilo general se relaciona, por un lado, con el tipo de documento y el público objetivo y, por otra parte, con el diseño y el formato definidos.

1. Escritura de la numeración (letra o número), según corresponda: los números mayores a 10 se escriben con número; los números que refieran décadas se escriben con letra, y los de fechas se escriben con número.
2. No se recomienda resaltar palabras dentro del texto con el uso de subrayados, negritas, mayúsculas, etc., ya que se considera que el contenido del texto por sí mismo y en su conjunto es de relevancia e interés para el lector. Sin embargo, se recomienda anexar seguido del resumen un breve listado de palabras clave.
3. Los títulos de artículos que aparezcan dentro del texto deben entrecomillarse, y los de publicaciones deben presentarse con cursivas.
4. Se resaltan títulos y subtítulos de capítulos, incisos y gráficas utilizando el tono de letra más oscuro.
5. Se usan cursivas en las palabras escritas en un idioma diferente al del texto.
6. Los artículos presentados en un idioma diferente al resto de la publicación no se traducen.
7. Las voces latinas se escriben con cursivas y preferentemente en contracción y sin acento; no obstante, pueden escribirse omitiendo los dos últimos aspectos, siempre y cuando se unifiquen a lo largo del documento.
8. Formado de citas textuales de acuerdo con su extensión: mayores a cuatro renglones se forman en bloque y sin comillas; menores de cuatro renglones se integran al párrafo con comillas. Las citas textuales que omiten una parte deberán presentar puntos suspensivos entre corchetes. Si éstas presentan errores de ortografía o de redacción, son respetados, empleando la sigla sic entre paréntesis.
9. Siempre debe escribirse la fuente de las citas textuales y de paráfrasis al final de éstas con paréntesis y deberá contener apellido del autor, año y página.
10. Los gráficos, tablas, mapas, etc., deberán citar la fuente bibliográfica completa.


IV. ESTILO BIBLIOGRÁFICO

Se debe respetar el modelo bibliográfico que se defina para cada publicación, siempre y cuando no altere las normas internacionales preestablecidas y presente todos los datos necesarios.

1. Uso de la voz latina et al. cuando la referencia presenta más de tres autores.
2. Uso de una línea de cinco golpes para eliminar el nombre de un autor cuando se repite.
3. Debe haber coherencia entre las referencias presentadas en la bibliografía y las que se enuncien en el texto.
4. Se deben diferenciar dos o más publicaciones de un autor que correspondan a un mismo año, con letras (a, b, c, etcétera).


V. COMENTARIOS

El procedimiento para la corrección de estilo de documentos, producto de la investigación científica, tecnológica y humanística, se refiere únicamente a la corrección en cuanto a la forma del documento, mas no a su contenido. Este proceso se lleva a cabo de la siguiente manera:

Se realiza la revisión y corrección de estilo correspondiente. De existir observaciones al documento en cuanto a la claridad de alguna expresión o faltante de información, se solicita por escrito al autor o al coordinador del documento.

Al concluir esta parte, se verifica que no haya modificación al significado en ninguna parte del documento o que exista alguna omisión.


La corrección de estilo, el diseño, formato y armado de los documentos que se editan a través de la Secretaría de Investigación y Estudios Avanzados de la UAEM están bajo la responsabilidad de la Dirección de Difusión de la Investigación y los Estudios Avanzados. Para este fin se mantiene una estrecha comunicación con los autores o coordinadores de los textos, con el objeto de evitar discrepancias y contratiempos. De esta forma se logrará que la edición cumpla en tiempo y forma con las expectativas de ambas partes.
Pasen un chido fin de semana...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Documento para corregir

Jóvenes:

Ya puse en el grupo de Puras visiones el documento que se debe corregir. La entrega del mismo en la versión control de cambios es el 8 de diciembre de 2008, vía correo electrónico (lisistratita@hotmail.com).

Gracias.

martes, 18 de noviembre de 2008

Minucias








Miren, se trata de una selección de artículos del libro Minucias de lenguaje, de Moreno de Alba:

http://omega.ilce.edu.mx:3000/sites/fondo2000/vol1/algunas-minucias/html/portada.html

Hay que pulsar en la imagen de la portada del libro.

Real Academia Española

Real Academia Española

Respuestas a las dudas idiomáticas más frecuentes. Sólo hay que pulsar en el título de la entrada.

Ortografía RAE

Les comparto este documento, espero pueda verse, está en PDF. Sólo deben pulsar el ratón en este título y la máquina los reenviará.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Documentos revisados

Jóvenes:

Como advertirán, no soy muy diestra en estos menesteres. Estuve tratando de subir varios archivos a nuestro grupo virtual de Visiones y revisiones, pero no tuve mucho éxito, al parecer se sobrepasaba cierto límite de almacenaje o quiénsabe qué misterio electrónico se dio.

El caso es que opté por pegar a la derecha de este navegador un "gadget" que nos conduce directamente al correo de parabola123@gmail.com y ahí colgaré también algunos documentos de apoyo en caso de que en un siguiente intento me sea imposible en el grupo virtual.

viernes, 31 de octubre de 2008

Acerca de preguntas cuya respuesta dejé pendiente

Recuerdo que en una clase surgieron, entre otras, las siguientes preguntas:

1) ¿Cuál es la conjugación correcta del verbo “licuar”?

2)¿Qué pasa con la palabra “acentúa”, por qué le ponemos tilde si se trata de un término grave terminado en vocal?; además, siendo un verbo terminado en –uar, como “licuar”, ¿no debería seguir la misma regla que aquél?

Ahora, con la tranquilidad del fin de semana y este maravilloso sol casi invernal, les respondo de forma más amplia.

En principio debo aclarar que la norma ortográfica no sólo es lo que un grupo de académicos deciden, por muy expertos de la lengua que sean, sino que es el resultado de un largo proceso de ajustes y reajustes entre la pronunciación y la etimología, a lo que se agrega la costumbre lingüística. Paralelo a ello, se dan desajustes entre ortografía y pronunciación, motivados por la propia evolución del idioma (recuerden que es un elemento vivo), por las variedades dialectales (la forma en que se habla el español en distintos países) y por la misma tradición ortográfica.

Así las cosas, lo que señalamos como “lo correcto” para fines de la enseñanza es aquello que congrega esta suma de factores para que nuestro idioma atienda a su propia identidad y tome en cuenta el uso de todos los días pero con conciencia lingüística, sin guiarnos por la ignorancia, el capricho personal y el empleo tergiversado de los vocablos.

Vuelvo a las dudas planteadas. Con respecto a la primera pregunta respondí que el verbo “licuar” tiene como modelo de conjugación el verbo “averiguar”. De tal manera que lo correcto es escribir “yo licuo” (sin acento en la u), del mismo modo que escribimos “yo averiguo” y no “averigúo”, esta misma recomendación es válida para el verbo “adecuar”.

Para agregarle sabor al caldo de la polémica y sobre la duda de la ausencia o presencia de la tilde en tales palabras, Roberto Zavala Ruiz en El libro y sus orillas consigna lo siguiente:

"Acerca de los verbos terminados en –uar, 'la orientación coincidente parece estar en la consonante anterior a la u, y no en el número total de sílabas', dice Alcalá-Zamora en su obra Dudas y temas gramaticales. Y sigue diciendo que abren o deshacen el diptongo los verbos con d como graduar; con l como evaluar; con n como atenuar, continuar, insinuar; con s como acensuar, censuar; y con t como acentuar, actuar, conceptuar, desconceptuar, desvirtuar, fluctuar, perpetuar, puntuar, redituar, usufructuar, formando gradúan, evalúan, insinúan, fluctúan, etcétera.


Influyen para mantener el diptongo [y por tanto, evitar la tilde] la c y la g: aguar, amortiguar, apaciguar, averiguar, desaguar, evacuar, menguar, promiscuar, formando averiguan, evacuan, licuan, adecuan. Sin embargo, la fuerza del uso obligó a los académicos, en las Nuevas normas, a considerar igualmente correctas las formas adecúo, licúo, evacúo, etc. De manera que los autores pueden escoger y los correctores deben respetar las preferencias, salvo indicación expresa de la editorial, si ésta ha decidido adoptar un solo criterio como parte de sus normas de estilo." [p. 178-179. Las negritas son mías.]

¿Entonces sí o no?, se preguntarán ustedes con toda razón. Podemos decir que por norma lo correcto es escribir “licuo”, pero el uso marca una tendencia a permitir “licúo” (aunque no nos guste, me parece que la inmensa cantidad de libros de cocina seguramente toman esta segunda forma, la cual incluso puede resultar más conocida para los hablantes). Por lo tanto, yo concluiría que, en efecto, en ciertos vocablos hay cierto margen de decisión pero ésta debe estar regida por el equilibrio entre el conocimiento de la norma y por la eficacia en la comunicación, lo primero sobre todo para los maestros de redacción y más aún cuando hay que comprender que ese margen de “libertad ortográfica” es difícil de precisar.

Con lo anterior creo que la segunda pregunta –la relativa al verbo “acentuar” y la forma “acentúa”– queda respondida. Sólo agrego los siguientes detalles:

1) Colocamos la tilde en “acentúa” para evitar la formación del diptongo ua en tal palabra y el desplazamiento de la sílaba tónica; de lo contrario pronunciaríamos algo parecido a “acentua”.

2) La acentuación en este caso se rige, como nos recuerda Zavala en el fragmento citado, no tanto por el número de sílabas sino por la consonante anterior a la u, la cual determinará si se requiere o no el acento. Así que el verbo modelo para “acentuar”, puede ser el verbo “actuar”.

Si conocer estos recovecos de nuestro idioma son de interés para ustedes, les recomendaría echarle un vistazo a los dos tomos de José Moreno de Alba, editados por el Fondo de Cultura Económica y titulados Minucias del lenguaje y Nuevas minucias del lenguaje, contienen varios artículos de divulgación publicados en diversos periódicos y su objetivo es abordar todas estas interrogantes que nos surgen en el uso diario de este ordenado caos y hermoso monstruo de siete cabezas que es nuestro idioma.

Un gran saludo para todos.
Claudia Domínguez Mejía